Gracias a acabados que proporcionan un aspecto táctil y visual desgastado, y colores retro, incluso las lámparas de pared más innovadoras evocan un sabor nostálgico. La unión entre cerámica, vidrio y metal hace que esta lámpara colgante de forma irregular sea única.
La distribución de luz en ángulo amplio se consigue gracias al vidrio pulido que ilumina toda la estancia.
El metal con efecto corten, obtenido mediante oxidación natural, y diez colores cerámicos vintage distintos destacan las características de la bombilla.